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Escrito el Junio 9, 2010 - por Breich
La licencia de iTunes y las armas nucleares
Curioseando con un nuevo programa que acabo de meter en la web, EULAyzer, y recordando una entrada de un blog que leí hace mucho (siento no recordar dónde, para ponerlo), he estado viendo la licencia de algunos programas, y concretamente en la de iTunes y Quicktime sale una cosa muy curiosa, que quiero compartir con vosotros.
Porque, a ver, que levante la mano el que se lea los EULA de los programas que instala en su equipo. Es decir, esos tediosos textos con las licencias del software, las obligaciones del usuario y demás. ¿Alguien? No muchos, supongo… Y es que normalmente estos textos suelen ser largos y aburridos, además de aparecer en pequeñas ventanas que no ponen nada fácil su lectura. Y aún así, todos sabemos que deberíamos leerlas… ¿verdad?
La cosa es que este EULAyzer te permite rebuscar en las EULAs las cosas más destacadas dentro del texto, a base de buscar palabras clave, en vez de tener que leerlas enteras (si es que de verdad hay alguien que haga eso… aunque hay gente pa tó). Un programita de lo más interesante, con el que, quizás, nos enteremos bien de lo que instalamos en nuestros equipos. 
Pero a lo que íbamos, que me disperso. Esto es lo que aparece en la licencia de iTunes:

Vamos, que aunque se os hubiera pasado por la cabeza, no. No podéis usar el iTunes para fabricar pepinos nucleares o gas mostaza, ¡que se os ve las intenciones, malosos! Debe ser que los talibanes son muy dados a poner canciones en las armas que fabrican. Eso, o la cláusula se refiere a que no se puede usar el último CD de Shakira (¡Waka, waka!) como arma de destrucción masiva, a saber…
Y a saber qué más cosas raras nos esconderán las EULAs… ¡Seguiré investigando!
Escrito el Enero 18, 2010 - por Breich
Wares de todo tipo, estilo y condición.
Hoy quiero hablar un poco sobre los distintos tipos de licencia que los programas -y, sobre todo, los juegos- suelen ofrecer cuando se trata de descargas para Internet. Es decir, los sharewares, freewares y demás palabros raros que habréis visto más de una vez. ¡Quietos, no corráis! Intentaré que no sea muy rollo, palabrita.
Vamos allá:
- Para empezar, el que seguramente sea el más conocido, o por lo menos el más buscado: el Freeware.
Básicamente, esta licencia quiere decir que el programa es gratis. Y punto. Sea porque a su autor le da la gana, porque ya intentó venderlo, o porque le obliga su mujer, cuando un programa o un juego lleva esta licencia, sabemos que: 1.- No pretenden cobrar por él; y 2.- Es un programa entero, sin limitaciones. Que sea más malo que pegarle a la abuela con el calcetín sudado, o que “todo” el programa sean sólo 2 líneas de código viene después. Pero estar, está entero.
- Lo cual viene a colación con la segunda licencia, el vilipendiado (sobre todo cuando se te acaba la licencia) Shareware. Esta licencia, ya para empezar, implica seguro que por algún lado u otro el diseñador del programa quiere cobrar por él (qué malaje, ¿verdad?). Para ello se ofrece el programa entero (¿veis como venía a colación?), pero normalmente “capado” de una forma u otra. Se ofrece entero porque así, con sólo adquirir la licencia (pasando por caja, vamos) podrás activar todas sus funciones, sin necesidad de bajarte otro programa. Y, si lo estáis pensando, no, normalmente no se pueden “craquear” para volverle completo. si no, vaya negocio.
La limitación más típica de estos programas suele ser la temporal -”Licencia de evaluación limitada a 30 días de duración”-. Bueno, o 15, o 60… O 25 minutos, que también lo he visto (hay que ser cutre, sí). Otra limitación muy típica es la de quitarle opciones al programa. Por ejemplo, si ofrezco un antivirus, permito que escanee y encuentre los virus… pero no que pueda eliminarlos (Con lo cual, ya sabes qué virus tienes y te buscas otro antivirus, freeware, que te lo mate). O dejar usar el programa todo lo que quieras, pero no permitir grabar los proyectos… Cualquier cosa vale, en realidad, mientras moleste si quieres usar el programa durante un tiempo largo. Que sea efectivo o no es otro tema, pero bueno.
- A continuación, parecidos a estos (y durante mucho tiempo metidos en el mismo saco), tenemos la licencia Adware. Que podría decir que es un freeware, pero que te acosa a base de anuncios para no cobrarte el programa. Seguro que habréis vistos más de uno y de dos, son esos en los que te salen anuncios por todos lados cuando usas el programa. Otra opción es del Adware de pago, que si pasas por caja te quita esos anuncios, convirtiéndose así en otra especie de Shareware en realidad.
- La siguiente licencia es la favorita de los jugones: las demos. Como bien indica el nombre de la licencia en cuestión -y hay que ver qué bien hablo cuando me pongo-, las demos son… demostraciones. Es decir, un trozo ná más del programa completo -al contrario que las anteriores-, que contenga lo suficiente para que puedas ver de qué va, pero no para que puedas conformarte sólo con él. En el caso de los juegos, suelen ser un par de niveles, la zona inicial del juego, y cosas así.
- Otra que seguramente le suene de sobra a los aficionados a los juegos, sobre todo a los MMOs, porque se está poniendo de moda de un tiempo a esta parte, es la conocida como Free to Play. Que en castellano, literalmente, vendría a decir “Gratis para jugar”. Vamos, que jugar es gratis, por si no ha quedado claro. Pero todo lo demás no. Vale, quizás exagero un poco. Lo que viene a decir esta licencia es que, como hay tanto juegos ya online multijugador, la gente no quiere pagar ya más que por unos pocos contados (el WoW y alguno más). Así que lo que se hace es ofrecer el juego gratis, como si fuera una demo a lo bestia. Pero luego, mediante los llamados “micropagos”, tendrás que pasar por caja si quieres esa espada molona que le viste a otro, o ese caballito de mar con alas que te lleva al estanco de la esquina en 10 segundos.
Y, en fin, casi lo dejamos aquí, que como siempre me enrollo. Quedan otras, más minoritarias y también más curiosas, como el PostalWare (que viene a ser que en vez de pagar, le tienes que mandar una postal de tus vacaciones al tío del programa… Y sí, existe). Pero estas quedan para otra entrada, ¡si seguís ahí y no ha sido muy aburrido!